
Espantando palomas
Si pienso en mi infancia, si echo la vista atrás
solo encuentro en aquel tiempo, algo de profundidad
yo era manos de tierra, siempre sucio y por peinar
y el consabido azote al regresar.
Les pinchábamos globitos a los niños de papá
espantábamos palomas parque gris de la ciudad
no corría el calendario tan deprisa como
la risa contenida ante el consejo del mayor
y notaba la alegría, no tenía que perder
entre juegos entre cantos, y algún roce de mujer
el sabor de algo secreto, un aroma familiar
y ese estar siempre a punto de empezar.
Ha pasado algún tiempo, ha pasado algo más
he perdido en importancia, he ganado en seriedad
aunque hace ya bastante que he dejado de crecer
todavía alguna vez:
Voy pinchando los globitos a los niños de papá
espantando las palomas soñolientas de la paz
a los que envuelven problemas en papeles de fumar
y enjuagan sus pañuelos en tiempos que no vendrán
llevo el gesto del vencido, aunque nunca fui a vencer
porque han puesto en mi camino corazones de mujer
voy marcando calendarios días de felicidad
bendigo los domingos de lujuria por guardar
aún conservo la alegría aunque tengo que perder
tengo juegos, tengo cantos, tengo un fruto de mujer
que entre llantos y sonrisas me ha venido a demostrar
que la vida siempre está a punto de empezar.
Antonio de Pinto
Esta fue la primera canción que escuche de este hombre, en ese momento tuve que llevarme la mano al brazo por que tenía los pelos de punta. Tiene un toque melancólico, habla del pasado sin pararse a diferenciar lo bueno de lo malo, como si fuese incapaz de dividirlo todo en solo dos cajas. Pero también habla de futuro, de esa linda manera que tenemos las personas de contribuir al mundo con un pedazo de nosotros mismos.
Cuando el año pasado tuve la oportunidad de escucharla en directo en Madrid fue como volverla a escuchar por primera vez, un momento especial rodeado de gente muy especial. Entonces volvía a saborear ese agridulce toque que tiene el pasado; esa mezcla de añoranza y de alivio, ese nudo que te acaricia el pecho recordándote que hubo tiempos en que fuiste otras personas y que irremediablemente te queda por ser muchas más.
Esta canción es para mi, en definitiva, la esencia de muchas cosas que no se pueden explicar con palabras, porque sé que en realidad son más grandes de lo que yo jamás llegaré a comprender.