Pleasantville
Imagina que viajas a un mundo perfecto, que te gusta y que después descubres que es perfecto únicamente por que en él nadie es quien le gustaría ser. Quizás tendrías el dilema de darles a cada uno lo que desea o dejarlos felices en sus vidas en blanco y negro.
Esa es muy básicamente la historia de Pleasantville, una de mis películas favoritas, una fabula sobre la manera de sentir, descubrir y actuar de las personas. La emoción ante lo que nos es nuevo, el rechazo hacia lo que no comprendemos, la fe descuidada hacia lo que siempre ha estado, la ceguera ante quien realmente somos, lo difícil que es a veces no hacer daño a la gente a la que queremos, lo bonito que es descubrir la vida y la innegable belleza de los colores cuando los descubre por primera vez…
En todo ese cuento no hay una moraleja clara, la película te plantea un mundo de el que tu mismo tienes que sacar las conclusiones, un mundo en el que no todo es blanco, negro y gris.
Esta película es mi personal arma contra el animo bajo, me llena de paz y no me avergüenzo de decir que he llegado a llorar con ella. Por eso me he acordado de ella esta noche, por que ha sido la misma sensación; por que de repente un día, algo o alguien te devuelve un poco de esa fe que habías perdido en las personas, en el mundo y en ti mismo. Y a una cosa así siempre hay que rendirle un pequeño homenaje.
Muchas gracias. Te quiero mucho.
Pd: Se me había olvidado hablar de la imagen, creo que es mi escena favorita, un tierno momento en que una madre desorientada y asustada encuentra la cuerda que necesitaba para sostenerse en su hijo. Por que no importa quien sea, si padre, madre, hijo, nieto, abuelo, amigo, incluso algun desconocido; a veces todo el mundo necesitamos que alguien se siente a nuestro lado y nos diga que todo va a salir bien.

1 comentario:
Una película preciosa, me gustó mucho, y a partir de ahora igual me gusta hasta más.
Besos enormes!
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